Día triste para la literatura. Hoy nos deja la escritora madrileña Almudena Grandes. Cuantas veces la visité en la Feria del Libro de Madrid. Firmas y confidencias a través de sus letras, algo que ya nunca volverá a pasar. D.E.P.
Con un fiel reflejo de aquellos años, Nino no solo pierde la inocencia a marchas forzadas y sufre los desastres posteriores a una guerra, sino que descubre un mundo completamente ajeno a su realidad, y esto sucede con la llegada al pueblo de Pepe el Portugués, un hombre solitario que se instala en un viejo molino y quien le marcará de por vida.
La llegada de doña Elena, una retirada profesora republicana, será punto clave para culminar con el aprendizaje de Nino, quien a su tan corta edad ha vivido las desgracias de los dos bandos contrarios instalados en España. Gracias a doña Elena, Nino no sólo aprenderá inglés, francés, mecanografía y taquigrafía, sino que además descubrirá los clásicos de Julio Verne, Galdós, Cervantes y muchos más que le marcarán para siempre y que nunca podrá olvidar.
Cargada de relatos realmente desgarradores, El lector de Julio Verne sorprende por esa crónica de una trágica España en la que las gentes estaban obligadas a sufrir pérdidas de hijos, padres, hermanos, maridos... pero todo ello visto a través de los ojos de la inocencia, la que como ya he comentado, Nino se ve obligado a perder.
De todas formas y aunque la novela está escrita con una prosa magistral, se ve como la autora descarga todas sus creencias políticas a través de Nino, doña Elena y Pepe el Portugués entre otros, lo que convierte a los malos en muy malos, y a los buenos en muy buenos.
Con todo ello, El lector de Julio Verne es una novela desgarradora de una escritora con una gran técnica narrativa y con un protagonista difícil de olvidar. Muy recomendable.
El lector de Julio Verne pertenece al segundo volumen de Episodios de una Guerra Interminable, siendo Inés y la Alegría la novela con la que se abre esta serie.





















