Locura de lectura

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Nace Locura de Lectura. Un blog creado y dedicado por y para los libros. Libros de poesía, libros de humor, libros de amor, libros de historia, libros de arte, libros de fantasía, libros de noche, libros de día, libros, libros y más libros. En Locura de Lectura encontrarás noticias, novedades, clásicos, de bolsillo, recomendados y mucho más. Gracias por estar ahí.

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martes, 11 de junio de 2024

La biblioteca de los nuevos comienzos


(Opinión personal) Buenas tardes desde locura de lectura. La biblioteca de los nuevos comienzos, habla por sí sola. Y es que ya solo el título atrae y mucho. A los lectores empedernidos como nosotros, porque si me estás leyendo, lo eres, que un título muestre la palabra "biblioteca" en su portada, ya nos gana. Y así ha sido. Una conmovedora historia cargada de personajes que aparentemente no tienen nada en común, pero que a medida que vas pasando página todo cobra sentido. 

Cinco relatos cortos con un único escenario componen una novela cálida y sencilla que transmite y mucho. Reflexiones en estado puro nos llegan directamente al corazón de la mano de cada uno de sus personajes. Da igual la edad, el género, la industria para la que trabajes,  y si eres asalariado o no. Los pasos que cada uno de nosotros vamos dando a lo largo de la vida nos acercan o alejan de personas, lugares y cosas. Tú mismo te vas forjando tu propio camino en base a esas decisiones y eso es lo que cada uno de los personajes que aparecen en la historia transfieren al lector.

Los pequeños detalles son de vital importancia en La biblioteca de los nuevos comienzos. Nada es porque sí, nada pasa desapercibido, todo importa y tiene sentido. Vidas de personas cotidianas, gente como tú y como yo, con sus miedos, angustias y preocupaciones de las que te puedo asegurar te sientes identificado. De los errores se aprende más que de los aciertos, una verdad como un templo que no dejo de repetirme y que ponen en práctica cada uno de los transeúntes de esta preciosa historia.

Con un enfoque muy positivo, con personajes cargados de sentimiento que distan de la cursilería y con reflexiones para dar y tomar, se presenta esta bella historia que desde hoy no me cansaré de recomendar. Sin hacer juicios de valor que en ocasiones tanto importunan y con una historia cargada de optimismo en la que se respira cultura japonesa a pleno pulmón, os dejo esta recomendable novela con la que estoy segura vais a disfrutar.

Y hasta aquí mi recomendación. Besos y feliz noche de martes...

SINOPSIS

En el corazón de Tokio hay una pequeña biblioteca donde trabaja la señora Komachi. Teclea en su ordenador a velocidad de vértigo y en sus momentos de ocio crea pequeñas figuras de fieltro que luego regala a los visitantes más especiales, a los que les pregunta: «¿Qué es lo que buscas?». La respuesta parece sencilla, pero la señora Komachi no es como otros bibliotecarios. Ella puede adivinar cuáles son los sueños, los deseos y los pesares de la persona a la que escucha. Y es así como una recomendación suya les puede cambiar la vida. Solo hace falta que se entreguen a la lectura de un libro inesperado. La biblioteca de los nuevos comienzos es una oda al poder de los libros que nos enseña que, si se escucha con el corazón y se tiende una mano amiga, todos podemos alcanzar nuestros sueños.

miércoles, 14 de febrero de 2024

El retorno de Locura de lectura

 

"Decíamos ayer..." Casi me puedo agenciar esta corta y apropiada frase de Fray Luis de León para retomar lo que nunca debí descuidar. Bromas aparte, vuelvo a mi pequeño y delicioso blog que tantos agradables momentos me ha hecho pasar. Ese por el que me levantaba cada mañana pensando ya en sumergirme en él. Impregnarme de mis propios escritos, releer mis apreciadas reseñas y recrearme en el placer de la lectura, era  todo un plus en mi día a día. Pero, ¿Cómo llevar a cabo tanto trabajo sin apenas tiempo para ello? La vida, montaña rusa de emociones que cargadita de sorpresas te conmueve cada día, ha sido el único motivo por el que he espaciado mis visitas a mi propio y apreciado rinconcito. Y aunque casi todo en esta vida tenga un principio y un fin, a Dios pongo por testigo que este no va a ser el final de locura de lectura. Por ello, y porque así lo siento, hoy mismo retomo este maravilloso espacio dedicado al mundo de los libros.

Bucear entre las editoriales, empaparme de las novedades, hacerme con sus primeras ediciones, explorar clásicos de todos los tiempos, descubrir y por supuesto conseguir las más hermosas ediciones, ya sean de lujo o no, y morirme de ganas de dároslas a conocer, es a lo que me comprometo como amante de la literatura que soy. En pleno retorno bloguero, leer, reseñar y darle forma a todas mis lecturas es lo que pretendo y anhelo. Por todo ello, ¡Bendita bienvenida al mundo bloguero!

Y como reza la cabecera de este blog desde hace ya más de diez años, libros de poesía, libros de humor, libros de amor, libros de historia, libros de arte, libros de fantasía, libros de noche, libros de día, libros, libros y más libros.

Gracias por estar ahí. Besos y feliz miércoles!!! 


jueves, 4 de agosto de 2022

Rojo Cereza de Gema Badajoz.- Cap 2


Y como lo prometido es deuda, vuelvo con un segundo capítulo de Rojo Cereza. Bienvenidos a locura de lectura!!!

CAPITULO 2

Quien más, quien menos tiene recuerdos de su niñez. Imágenes que en forma de ráfagas te interceptan, momentos que dices haber vivido, olores que evocan, sabores que transportan. Tampoco hace falta profundizar mucho para que afloren. Hay recuerdos que se mezclan con datos y anécdotas que te han contado, difieren de la realidad, pero son tan tuyos que pasan a formar parte de ti, de tu memoria autobiográfica. Esa ansiedad con la que esperábamos las vacaciones estivales, aquellas inolvidables Navidades cargadas de magia e ilusión, la alegría con la que recibíamos a familiares un día cualquiera de nuestras vidas y aquellos cumpleaños en los que cualquier niño del barrio era bienvenido. Salud y bienestar a raudales. Ausencia de problemas. Recuerdos irrepetibles en los que cada vivencia podía convertirse en una gran aventura. Supervivencia en estado puro la de aquellos años. Todo estaba permitido para las hazañas cotidianas. Atravesar campos solitarios, cruzar ríos en pleno invierno sin importar caer al agua, jugar con hierros oxidados, maderas astilladas o cualquier objeto punzante eran el mejor de los tesoros. Siempre ensangrentados y llenos de heridas, pero nada que una inocente tirita no pudiera curar. Dicho así, cualquiera diría que éramos medio salvajes, tampoco es eso. Por supuesto teníamos juguetes, pero recibir un par de ellos al año eran más que suficientes para valorarlos al máximo. 

¿No os da la sensación que hay gente que parece no haya tenido infancia? Si le preguntas a mi amiga Sonia si recuerda los Electroduendes, te contestará ¿Los Electro queeeé? No lo entiendo. Cómo alguien que ha nacido en la era de los dos canales no puede acordarse de algo así. Y quién no pasaba la sobremesa de los fines de semana viendo D’artacán o David el Gnomo. Aún recuerdo cuando mis padres nos vetaron el último capítulo de los gnomos, ese en el que se convertían en árboles, (perdón por el spoiler, pero si no sabías esto treinta años después de su emisión, una de dos, o no has tenido infancia o tienes muy mala memoria), y todo por la sencilla razón que debíamos asistir a una boda y teníamos que llegar con tiempo. El caso es que mi padre tomó la salida equivocada y se cumplió el peor de los augurios. Llegamos tarde a la boda y nos quedamos sin ver aquel inesperado final. Carentes de cualquier tecnología punta, o veías la emisión en el momento, o te quedabas sin verlo para siempre jamás. Puedes imaginar, querido lector, qué fue lo primero que busqué en internet hace ya la friolera de veinte años.

Normalmente, los sábados pasábamos todo el día en la calle, algo que ahora es impensable. No me extraña que mis hijos crean que vengo de la era cuaternaria. No conciben que en nuestra niñez no existieran los teléfonos móviles, que no tuviéramos ordenador, televisión con pantalla plana, y lo que es peor, que no tuviéramos un sencillo y arcaico ya mando a distancia. A lo que iba, que los sábados que podíamos ver la tele el tiempo que quisiéramos sin esperar a terminar la merienda para hacer los deberes, era cuando menos la veías. Te pasabas el día entero trasteando en la calle. Ya estaban los domingos para hacer las tareas escolares.

Siempre he oído decir a mi padre que los hijos te hacen mayores. Una verdad como un templo. Y aquí estoy yo, peinando canas perfectamente camufladas, eso sí, y hablando de mi niñez, que como ya he dicho al principio, no sé porque se ha apoderado de mí. O puede que sí y no quiera reconocerlo.

Hace unas semanas me encontré con Marta, mi amiga del alma durante toda mi etapa escolar. Hacía años que no sabía nada de ella, demasiados, diría yo. Tantos que no la conocí la mañana en la que intentó atracarme en pleno centro de Madrid. Me asusté bastante. Salir corriendo sin echar la vista atrás era lo que me pedía el cuerpo, pero mis piernas no decían lo mismo. El miedo me paralizó. Pero lo que realmente me hizo perder la conciencia fue cuando la reconocí. Allí estaba Marta, la que me ayudó a preparar mi chuleta de sociales cuando quedaban cinco minutos para el examen final de sexto, la que me prestó su jersey aquel fatídico día en el que la regla quiso jugarme una mala pasada. Marta, con la que grité como pocas en el mejor de los partidos de todos los tiempos. Dime que te acuerdas de aquel maravilloso España-Malta y aquella locura de resultado 12 a 1. Allí estaba mi querida amiga de la infancia, demacrada, con la ropa sucia, rota y sin apenas dientes, pidiéndome dinero. No me miró a la cara en ningún momento, pero yo sí la miré a ella. Como decía, el miedo me paralizó, y no precisamente porque me estuvieran atracando, sino porque los recuerdos que en ese terrible momento acudieron a mi mente pudieron más que la realidad. Marta dime que te acuerdas de mí, le dije. Vamos coño, no tengo todo el día, me contestó. Le di los dos billetes de veinte que llevaba en la cartera y un par de euros sueltos. Algunos céntimos cayeron al suelo al apurar el monedero y ella se agachó a recogerlos sin soltar la navaja que muy fuertemente su mano aferraba. Recogido el botín y dando media vuelta, vi cómo se alejaba contando su fortuna. Ese débil y magullado cuerpo que haciendo gran esfuerzo se conseguía mantener en pie y aquellas piernas flexionadas carentes de energía, dudo que pudieran avanzar más diez metros. No quiero seguir recordando ese momento.

Como decía, la memoria nos juega malas pasadas. Muy malas. Me alegro que aquel nefasto y espantoso día la memoria de Marta fallara. Qué pena que la mía no lo hiciera.

Y hasta aquí puedo leer... Frase muy en boca de todos durante los ochenta. Seguro que la recuerdas.

 Besos y feliz jueves

viernes, 20 de mayo de 2022

ROJO CEREZA de Gema Badajoz



Y aquí os dejo el primer capítulo de ROJO CEREZA. Un libro aún sin publicar del que voy a ir colgando capítulos periódicamente. Espero que os guste:

CAPITULO 1

    Cuando echo la vista atrás siempre me vienen a la mente las mismas imágenes. Recuerdos. La memoria de la que tanto hacemos uso, y la que en los peores momentos nos juega malas pasadas, es la que últimamente no se va de mi cabeza. No sé si será porque con el paso de los años tememos olvidarla e involuntariamente la traemos a nosotros una y otra vez, o que afortunadamente no quiere abandonarnos. El caso es que ella solita me trae el recuerdo de mi niñez, de amigos del colegio, de profesores, de tardes de lluvia a través de los cristales, de veranos quemados por el sol, de muchos buenos momentos e incluso de los no tan buenos. Y es que, aunque lejana, la niñez es parte de ti, de uno mismo, la llevas contigo de por vida, cuelga de tu mano y no te abandona jamás. No dejes que lo haga, llévala siempre contigo. Tengo suerte porque tuve una infancia feliz y no todo el mundo puede decir lo mismo.  Es una pena, pero es así. Dicen que la imagen es el reflejo del alma, y yo digo que es verdad, pero además me atrevo a decir, que la niñez también lo es.

Me he mudado de casa en tres ocasiones, una cuando mis padres se trasladaron a otra más grande, la segunda cuando me independicé y la tercera es en la que vivo ahora. Un bonito chalet en la sierra rodeado de fresnos, montaña y vegetación a raudales. ¿Y cuál es la casa que aparece en todos mis sueños? Siempre la misma. La casa que me vio crecer, la que a pesar de los años sigue estando ahí contra viento y marea, pero que yo la recuerdo más lejana y pequeña cada vez. Es la casa desde la que iba al colegio cada mañana, en la que reí y peleé con mis hermanos, en la que lloré lo indecible cuando las cosas no salían bien, en la que aprendí a leer y a escribir, es la casa en la que los Reyes Magos olvidaron dejar aquellos preciosos patines en mis zapatos durante las Navidades del 82, (lo sé, año de Naranjito y sus Mundiales), pero en la que al año siguiente se cuidaron muy mucho de dejar la bicicleta azul. La casa que supo de mis llegadas después de una noche de fiesta, la que me vio soñar con los ojos abiertos y la que por contrapartida me vio llorar cuando aquellos sueños no eran como los había imaginado. Por supuesto es la casa que ha visto aprobados y buenas notas, pero que después se convirtieron en no tan buenas, de hecho, pasaron de buenas a nefastas. La que me vio estudiar o hacer que estudiaba, y la que me vio dormir sobre el libro de Historia del Arte. Esa es mi casa, la casa de toda una vida, la que siempre se apodera de mí, de mis sueños y la que por muchos años que pasen siempre se adueñará de lo que un día fue suyo. Quién sabe, quizá ahora también lo sea y yo no lo sepa.

Y hasta aquí el primer capítulo de Rojo Cereza. ¿Recordáis vuestra niñez? Seguro que sí...

Besos y feliz viernes

martes, 12 de julio de 2016

Cerrado por vacaciones...

 
Muy buenas tardes desde locura de lectura. Algunos ya habréis vuelto de unas merecidas vacaciones, otros estaréis disfrutando plenamente de ellas, y otros tantos contando las horas que faltan para que llegue el tan deseado momento. Sea como sea disfrútalas a tope y no pases por alto esos merecidos días de descanso.
 
Duerme a pierna suelta, pasea por la playa o montaña, despierta recuerdos olvidados, disfruta de una taza de té helado, báñate en el mar, canta a pleno pulmón, descubre rincones de tu ciudad, cena a la luz de la luna, rodéate de amigos, decora tu mesa con velas... se me ocurren una y mil cosas que puedes hacer y no solo en vacaciones!!! Hagas lo que hagas, siéntete bien contigo mismo y disfruta de tus planes. Si además te acompañas de un buen libro la felicidad está asegurada, ¿no crees?
 
Una entrada muy cortita para recordaros que hay que disfrutar del momento.
CARPE DIEM...
Nos vemos a la vuelta!!!

jueves, 24 de diciembre de 2015

Feliz Navidad

Una entrada muy cortita para desearos una muy Feliz Navidad!!!
 
Que paséis buena noche, en buena compañía y que el espíritu navideño invada vuestros corazones.
 
Nos vemos a la vuelta de estas fechas, con muchas ganas de leer, reseñar, visitar vuestros blogs y volver a veros por estos lares. 
FELIZ NAVIDAD!!!

jueves, 26 de diciembre de 2013

Adiós 2013

De vuelta por estos lares, por fin. 

Sinceramente, este mes no he tenido ganas de nada. El espíritu navideño se ha ido de vacaciones y no parece que quiera volver.
Aunque nunca se sabe, igual el año que viene se digna a visitarme. Tendré que esperar todo un largo año para salir de dudas.

La desgana ha sido tal, que durante este mes he abandonado mis asiduas lecturas y ni ganas he tenido de visitar librerías.

Desde mi ventana, cerca de la chimenea y en familia, he pasado las horas y los días esperando a ver concluir este invernal mes de Diciembre.

Deseando comenzar un Nuevo Año cargado de energía e intentar olvidar los malos momentos que este 2013 me tenía preparados, y que con nocturnidad y alevosía ha llevado a cabo.

Feliz Navidad desde locura de lectura y Feliz Año Nuevo!!!

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