(Opinión personal) Buenas tardes desde locura de lectura. No he podido sucumbir a los encantos de este título y en cuanto lo vi en la web de la editorial caí rendida a sus pies. Hace exactamente cuatro años estuve en esta encantadora isla y aquellos maravillosos recuerdos estivales se agolpan en mi mente como si de ayer se tratara. Portree, ciudad en la que nos hospedamos, es la ciudad de Elspeth, una veinteañera poetisa que jamás ha salido de la isla debido al miedo atroz que le tiene al ferry, único medio de transporte para salir de Skye en 1912.
Illinois, Estados Unidos, es la ciudad de David, un estudiante apasionado de las letras y un fanático de la poesía. Un buen día decide escribir una carta a Elspeth alabando su buen trabajo como poetisa y cual es su sorpresa cuando recibe contestación. A partir de aquí, surge entre ellos una relación de amistad que con el tiempo se convierte en una apasionada relación a distancia.
Gracias a la avanzada tecnología nos es difícil entender como aquellas cartas, que tan olvidadas tenemos hoy en día, podían servirse como uno de los pocos medios para establecer comunicación. De ahí que la historia entre David y Elspeth me entusiasme aún más. La confianza que depositan uno en el otro, la manera en la que se cuentan sus miedos, anhelos e ilusiones, la nostalgia que la novela despierta en el lector y la dulce espera que durante una veintena de días tienen que aguardar hasta recibir correspondencia, convierten a la novela en una historia tan sensible como emotiva.
Y en medio de esta epistolar historia, surgen dos nuevos personajes, una Segunda Guerra Mundial y como no podía ser de otra manera, cartas por doquier. En 1940, Margaret y Paul, se cartean y cuentan sus vidas. Él como piloto en el frente mientras ella permanece en Plymouth, al suroeste de Inglaterra. Con saltos en el tiempo, ambas parejas se mezclan entre sí, dos demostrando su amor en cada una de sus letras y otros dos, a parte de eso mismo, intentando descubrir qué ocurrió veinte años atrás para que la actual Elspeth se encuentre en el estado de enajenación en el que se encuentra. ¿Qué ha podido ocurrir para que la madre de Margaret haya desaparecido dejando a su adorada hija en casa? ¿Por qué Margaret tiene la necesidad de escribir a su tío y abuela con quienes nunca ha mantenido relación? Y sobre todo, ¿dónde está David?
La sutil manera en la que la autora entrelaza dos historias distintas entre sí, ambas cargadas de detalles, sin dejar ni un solo cabo suelto y todo ello mediante cartas únicamente, convierten la novela en sublime.
Cuatro corazones unidos por un centenar de cartas. Cartas que han sucumbido a dos Guerras Mundiales y que con el paso de los años no se han dejado de enviar.
Una original novela muy recomendable que desde locura de lectura te invito a que leas.
Bsss y feliz fin de semana!!!
SINOPSIS:
Marzo de 1912: Elspeth Dunn es una escritora de veinte cuatro años que jamás ha abandonado su hogar en la remota isla de Skye. Un día, recibe sorprendida la carta de un admirador que le escribe desde Estados Unidos. La firma David Graham, un estudiante universitario, y supone para ella una puerta al mundo. A través de la correspondencia comparten sus mayores secretos, hasta que acaban enamorándose. Cuando estalla la I Guerra Mundial, David se alista en el frente como voluntario y Elspeth se queda en Skye con la única esperanza de que David sobreviva. Junio de 1940: en plena segunda Guerra Mundial, la hija de Elspeth, Margaret, se enamora de un piloto inglés. Su madre trata de disuadirla, lo cual sorprende a Margaret. Un día Elspeth desaparece. Su hija trata de dar con ella a través de unas cartas que encuentra. Son las que David y su madre se intercambiaron décadas atrás. La búsqueda de la madre llevará a Margaret a desvelar un pasado del que poco sabía.

















